Sobre el desarrollo de nuestras mujeres

La violencia y discriminación contra las mujeres se vive a diario en El Salvador, desde el estrato social mas alto hasta el más bajo la violencia esta a las puertas de cada casa.  Querer abordar la temática en una sola entrada sería un ejercicio herculeano y me centrare hoy en la discriminación que sufren las mujeres originarias de muchos países de latino américa en especial EL Salvador.

Mi país es mestizo en un gran porcentaje así que la población meramente originaria es bien reducida pero el ambiente de violencia que se vive llega a esas comunidades. Por ejemplo en el cantón Cusamaluco de Nahuizalco (Sonsonate) la situación es grave para las familias de ahí que muchas o han sido desplazadas o tiene muchas prohibiciones para desarrollarse como comunidad por parte de pandillas. El problema es que no les dejan cultivar sus tierras y eso redunda en mas pobreza que afecta directamente a mujeres y niños. Así se podría citar mas ejemplos en que el clima de violencia que atenaza a muchas familias salvadoreñas repercute en las mujeres.

Si bien es cierto trabajo en proyectos, debo ser consciente que la mayoría de proyectos (gubernamentales o privados) no llegan a la gente de comunidades aborígenes sino se queda básicamente en ciudades o sus periferias donde si bien es cierto hay necesidades pero se olvidan de estos ciudadanos, como siempre la consecuencia va directamente a los desprotegidos como son niños, mujeres y ancianos.

¿Que debemos hacer los demás ciudadanos?

  • Comenzar con lo primero, con la no discriminación de estas personas,
  • No reproducir estereotipos de género o culturales, a parte de los “chistes” sexistas hay muchas frases donde el ciudadano de estos pueblos es ridiculizado o visto como un hombre o mujer de menor categoría.
  • Promover marcos normativos que protejan a nuestras niñas y mujeres que son las mas expuestas. Apoyar los existentes y exigir a autoridades y nuestros conciudadanos su cumplimiento.

Es momento de dejar de palabrerías bonitas pero que no llevan a nada. Es momento de actuar.

¿Te apuntas?